…Discurrires de la vida…
He vivido un fin de semana familiar… en realidad fue mucho más que sólo un fin de semana porque me fui por 11 días a San Vicho… ¡excelente!: mucha lluvia –>sopaipillas de mi madre :), vinitos con el papá, juegos con mis sobrinos (pero sin exceso, soy demasiado rabiosa con los niños), conversas con mi madre y hermana, juegos -muchos- juegos gatunos, etc. Y luego el fin de semana largo se nos sumaron a la travesía Carlos con Felipe y su abuela… lo pasamos bastante bien, en familia “extendida”, aunque debo confesar que después de 6 días de lejanía ya extrañaba a Carlos.
Eso es muy tonto: hemos pasado meses separados y en solo 6 días nos extrañamos un montón… pero creo que es bueno separarse cada cierto tiempo, al menos, no es tan malo -o quizás estamos más acostumbrados que antes- porque oxigenamos el ambiente y volvemos “con más brío” a disfrutar de la vida juntos. Nos gusta estar juntos, solos y con otras personas (amigos suyos o míos), pero también disfrutamos de pasar tiempo en solitario, cada uno en sus cosas haciendo lo propio, o con diferentes personas. No sé si podríamos estar “pegoteadamente” juntos tanto tiempo.
También tuvimos un buen carrete el fin de semana pasado en casa de una amiga de Carlos, a la chucha en Santiago inaugurando su nueva casa. Pizzas (no italianas, pero no estaban mal), vinito y cervezas con buena conversa, un entretenido juego de “porotos” y sobre todo, muchas -muchas- risas! ¡Esta Manga es muy re simpática!
Pero igual, después de todo ES SÚPER EXTRAÑO ESTAR EN CHILE… me siento como si otra persona estuviera viviendo esto, y que yo me hubiera quedado “criogenizada” en Roma, esperando por mi propio regreso… es bien extraño, no logro conectarme al 100% (al menos los primeros días) con las vivencias que me tocan ni con las personas con las que estoy… De pronto todo se relaciona con la prisa con que se da todo, dentro de un mes me voy, estaré tres semanas en Roma y de ahí a Barcelona los bultos para vivir allí por un par de años… todos esos cambios son bastante “feos” en términos de que no te enraízas “mentalmente”, no te logras asentar en ninguna parte, y si bien esa sensación no me incomodaba antes, ahora si. ¡Llevo 11 años moviéndome de un lugar a otro! A veces quisiera “detenerme” un momento, pero ahora tampoco es la ocasión mejor para hacerlo. En nuestros planes está seguir moviendonos, al menos a un par de lugares más… pero cada vez cuesta más hacerlo.
¿Será que me estoy poniendo vieja? ![]()
August 18th, 2006 at 12:58 pm
Me gustó eso de los nuevos bríos
November 18th, 2006 at 12:05 pm
Fabi,
me gusto mucho leer lo que tu piensas. No entiendo tod, cada palabra, pero si, yo entiendo lo que queires decir y te entiendo! Es dificil, vivir en todos partes, pero tambien muy lindo. Uno aprende mucho y siempre tiene el sentimiento de “llegar a casa”, cuando vuelve a los padres o a los lugares donde se siente bien.